Consejos para adaptarse a la jubilación de una manera positiva

Como todas las grandes etapas de la vida, la jubilación supone un cambio en la vida de una persona. Dependiendo de cada uno, este cambio puede ser positivo o negativo. Sin embargo, el que sea uno u otro dependerá mucho de la actitud con que se afronte.

Una persona en activo suele tener unas rutinas establecidas a las que se ha acostumbrado. El gozar de una total libertad de horarios, paradójicamente, puede estresar a algunas personas. Esto puede ocurrir bien porque no sepan qué hacer, bien porque quieran hacer demasiadas cosas. Además, en el caso de tener una pareja que no trabajaba, conviene respetar los horarios que ya tenía establecidos.

Otro punto muy importante es el cambio de roles que se produce. El trabajo es un elemento que suele definir mucho la identidad de las personas. Por tanto, acabar la vida laboral resulta un cambio brusco en este aspecto. Es importante tratar de adaptarse poco a poco al nuevo rol, intentando ver sus puntos positivos. Echar de menos el trabajo es normal, pero hay que evitar recrearse en la añoranza.

Al hilo de lo anterior, suele ser normal que se hagan muchos planes al disponer de tiempo. Bien porque sean cosas que ya se querían hacer o para rellenar la sensación de vació que puede dejar el no estar en activo. No obstante, conviene ser realistas y no sobrecargarse de actividades, pues puede estresar. Tampoco es recomendable no realizar ningún tipo de actividad. Lo ideal es mantenerse haciendo algo a un ritmo que permita disfrutarlo. Es decir, no caer en no hacer nada, pero tampoco en querer hacerlo todo.

Por otro lado, conviene cuidar las relaciones sociales. El ser humano necesita tener contacto con otras personas para estar feliz. Cuando se trabaja, resulta fácil conocer a nuevas personas porque se tiene contacto con gente de manera obligatoria. Sin embargo, en la jubilación es voluntario el acudir a lugares donde podamos entablar conversación o establecer relaciones sociales. Esta etapa es buen momento para retomar viejas amistades o quedar más con los amigos.

En resumen, la jubilación es un cambio y, como todos, conlleva un tiempo de adaptación. Es recomendable no agobiarse, ser positivos y evitar las miradas negativas a esta nueva vida. Si se hace bien, el cambio será a mucho mejor, pues permite disfrutar de la vida en todo momento.

2018-11-06T11:47:16+00:00

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