¿Qué es el síndrome del cuidador quemado y cómo evitarlo?

Hace unas décadas, en los años setenta, se observó que ciertos trabajadores tenían síntomas de estrés, depresión, frustración y ansiedad. En 1977, la psicóloga Christina Maslach le puso nombre a esos síntomas: síndrome de desgaste profesional (o burnout). Se suele dar en aquellos cuyo trabajo requiere trato con personas y alta implicación.

Cuando ocurre en aquellos que tienen a su cargo personas dependientes a esta sintomatología se le denomina “síndrome del cuidador quemado”. Atender a alguien con necesidades especiales conlleva un fuerte desgaste físico y mental. Según se alarga en el tiempo, este agotamiento continuado termina mellando la propia salud del cuidador.

La responsabilidad hacia la persona dependiente hace que se asuman de manera progresiva cada vez más tareas, hasta que estas forman el centro de la vida del cuidador. Debido a ello, pierde su independencia: se descuida, no tiene momentos de ocio, se aleja de sus amistades y aficiones y, en resumen, su vida se paraliza. La ansiedad y depresión no tardan en aparecer.

Los síntomas más claros suelen ser la depresión, desmotivación, cansancio, ansiedad, tensión y agresividad contra los demás. Pero también lo son el sentimiento de culpabilidad, el aislamiento progresivo y la negación de su estado real. Es decir, a pesar de que está mal, el sentimiento de responsabilidad le hace seguir adelante.

Para evitar llegar a este punto, hay que identificar claramente qué lo provoca y comenzar a trabajar en ello. Lo principal es destinar tiempo para poder descansar y encontrar momentos de ocio. No hay que tener vergüenza en pedir ayuda (o incluso plantearse el ingreso en una residencia), ni verlo como un fracaso. Es normal. Además, se debe recobrar la vida social, o evitar perderla. Si se nota malestar, tampoco se deben postergar las visitas al médico.

Resumiendo, el síndrome del cuidador quemado es el producto de asumir responsabilidades para las que no se está preparado, dedicar un exceso de horas a los cuidados y sacrificar el ocio y desarrollo personal que permiten rebajar la tensión. Es algo normal, y existen métodos para evitarlo

2018-05-17T09:57:47+00:00

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