Las personas en edad de ser denominados senior y las que están en situación de dependencia representan un grupo vulnerable, con sus propios riesgos. Dado que, como sabes, la salud depende en parte de los hábitos, a continuación podemos ver algunos que te pueden favorecer.

 

Hábitos saludables en situación de dependencia

 

Es importante cuidar cada aspecto de la vida, dado que tienes necesidades particulares que van desde el cuidado de la piel a la dieta. Has de saber que se estima que por cada hábito saludable que añades a tu rutina desciende en un 18 % la necesidad de polifarmacia (más de 5 medicamentos al día) y en un 13 % la frecuencia de visitas a atención primaria.

 

La piel

 

A esta edad tu piel es más seca que en otros momentos de la vida. Aplicar diariamente cremas hidratantes, cuidar el exceso de sol y atender las pequeñas heridas son medidas indispensables.

 

El ejercicio

 

Los múltiples beneficios del ejercicio son más necesarios que nunca. Un buen paseo diario, si es posible alternando rutas, es excelente para estimular la mente, activar la circulación, fortalecer los huesos y recibir aire puro. Si estás en situación de dependencia siempre deberá acompañarte la persona que cuida de ti.

 

Mantener la mente alerta

 

Resolver algunos acertijos, los crucigramas o los sudokus y hasta los juegos para hacer en el ordenador son un gran estímulo para mantener tu mente ágil. Un par de horas al día serán suficientes para no propiciar la inactividad. Mantener un hobby también puede resultar muy estimulante para la mente y el cuerpo.

 

La dieta para los senior

 

El alto contenido de fibra te ayudará a mantener activo el intestino. Es conveniente mantener bajo el contenido de grasas, pero en invierno esto se puede aumentar. La abundancia de frutas, vegetales frescos y las proteínas de alto valor biológico, como las del huevo y el pavo, son imprescindibles.

 

No descuidarse

 

Hay que tomar los medicamentos indicados con la periodicidad necesaria. No olvides visitar a tu médico y al odontólogo periódicamente, especialmente si tienes alguna enfermedad.

 

Las vacunas son un aspecto que la persona senior no debería descuidar. La del neumococo debe reforzarse cada 5 años y la de la influenza debe ser administrada anualmente. La vacuna contra el tétanos debe recibir refuerzos cada 10 años.

 

Socializar

 

Tener amigos con quien conversar o que te acompañen a compartir alguna actividad es una manera sana de utilizar el tiempo libre. El contacto humano es un nutriente indispensable para el espíritu. La comunicación frecuente con otras personas nos refresca y revitaliza.

 

Tabaco y alcohol

 

El consumo de estas sustancias no es inocuo a ninguna dosis y mucho menos en la tercera edad. Por ello, debes eliminar su uso y si hay un abuso, buscar ayuda profesional para controlar estos hábitos lesivos.

 

Cuidar el esqueleto

 

Además de hacer un ejercicio suave diariamente, hay otras actividades que ayudan a prevenir la osteoporosis. Incluye alimentos ricos en calcio como la leche, el queso, los frutos secos y las legumbres. Consúmelos con frecuencia.

 

Por otra parte, hay que tomar el sol todos los días, cuando es menos agresivo, a media mañana o a media tarde, y utilizando siempre protector solar.

 

La hidratación

 

Tomar suficiente agua al día es imprescindible para mantener la hidratación, especialmente en verano. No debes esperar a tener sed, debes tomar cada tanto un vaso, porque cuando aquella se presenta, ya hay deshidratación. Este gesto te ayudará a respirar mejor, a mantener el funcionamiento renal, el tránsito intestinal y a estar más alerta.

 

En definitiva, las personas senior tienen más necesidad que nadie de mantener sus hábitos saludables y de adquirir otros. Sin duda, constituye una garantía para añadir vida a tu años.

 

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