La desnutrición en personas mayores

La desnutrición en personas mayores

Cuando una persona no ingiere los nutrientes necesarios, su cuerpo no puede funcionar de manera correcta. Por tanto, su salud se resiente. Los alimentos no solamente dan energía, sino que aportan otro tipo de sustancias necesarias para el organismo. Una mala nutrición se refleja inmediatamente en un empeoramiento de la salud. No obstante, es algo relativamente común entre las personas mayores.

Al envejecer, nuestros órganos sensoriales van perdiendo efectividad. Se produce una disminución del olfato, del gusto y de la capacidad de salivación. Debido a ello, la dieta comienza a ser más selectiva, pues el número de alimentos que gustan se reduce. Además, a partir de ciertas edades, es normal tener alteraciones en la deglución, masticación, motilidad gastrointestinal o reducción de la acidez del estómago.

En resumen, muchos alimentos pierden su sabor y, encima, cuesta más digerirlos. Por eso, muchas personas mayores dejan de comer en las cantidades y variedad que debieran. Además, ocurre un círculo vicioso. La desnutrición lleva, a su vez, a la pérdida de apetito o mayor desinterés por la comida. De esta manera, los problemas se agravan.

Existen diversos factores de riesgo para la desnutrición en las personas mayores. La mala situación económica es uno de ellos, pero hay más, por lo que no se restringe a este grupo de personas. Una edad de más de 80 años, vivir sin compañía, un cambio reciente de domicilio, patologías como el Parkinson, el deterioro cognitivo, el uso de ciertos fármacos son, entre otros más, factores de riesgo. Esto es importante porque una persona mayor con todas sus necesidades económicas cubiertas puede sufrirla y es común que así ocurra.

Por eso, es importante detectar la desnutrición en sus primeras etapas. No suele ser algo sencillo, salvo que esté ya avanzada. Es recomendable vigilar las pérdidas de peso o masa muscular, los signos de deshidratación, las uñas quebradizas o la aparición de edemas pueden darnos pistas sobre ella. No obstante, es recomendable realizar visitas periódicas al médico, que la detectará en caso de que se esté dando.

La desnutrición es un problema que en la mayoría de los casos se soluciona de manera sencilla con una dieta adecuada. No obstante, es importante vigilarla porque es relativamente común. Para que nos hagamos una idea, la media de personas mayores desnutridas en su domicilio oscila entre el 5% y el 8%. En cambio, en las residencias, la cifra de personas mayores sanas con déficit de algún nutriente cae hasta el 2%, porque tienen la dieta controlada.

2018-11-06T11:34:14+00:00

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