¿Qué aporta la lectura a las personas mayores?

¿Qué aporta la lectura a las personas mayores?

Se sabe que la lectura aporta muchos beneficios sea cual sea la edad. Tanto para niños como para personas mayores, pasando por todas las edades intermedias. Es una práctica muy positiva. Hace que nos focalicemos en el texto durante largos periodos de tiempo. Por ello, mantiene el cerebro activo y requiere de un uso fuerte de la imaginación.

Aunque ofrece unos beneficios generales, es cierto que dependiendo de la edad estos varían ligeramente. Para las personas mayores, se trata de una práctica muy adecuada ya que es importante mantener la mente activa. Las mejoras que proporciona no son sólo cognitivas, sino también emocionales.

Por un lado, un texto largo requiere de un fuerte uso de la memoria, así como gran capacidad de concentración. Leer libros hace que nuestro cerebro tenga que mantener la concentración durante un tiempo prolongado. Esto hace que sea una práctica muy conveniente para prevenir demencias. Es más, incluso para los enfermos de demencia, la lectura les ayuda a retrasar su avance.

Cuando estamos leyendo convertimos las palabras en imágenes mentales. Se trata de un complejo proceso cognitivo en el que intervienen muchas áreas del cerebro. Al obligarle a usarlas de manera intensiva, lo que hacemos es fortalecerlas. Debemos transformar componentes lingüísticos, comprender ideas -a veces abstractas-, establecer relaciones y usar de manera intensiva la memoria. Es, un poco, como cuando ejercitamos los músculos (salvando las distancias, no hay que tomar esta comparación de manera literal).

Los beneficios de leer se observan relativamente pronto. Algo que se puede apreciar con rapidez es la mejora en la capacidad de concentración, que se torna más profunda y se mantiene durante más tiempo. También se notan fácilmente mejoras en la memoria, ya que para seguir una historia estamos obligados a recordar personajes, lugares, acciones y descripciones.

En cuanto a la parte emocional, la lectura ayuda a prevenir la sensación de soledad. Durante el tiempo que se lee, uno queda absorto y se olvida de todo lo demás. Es más, la mente “viaja” al lugar donde sucede la historia.

Como leer es una experiencia agradabe que relaja, los niveles de cortisol tienden a bajar. De esta manera, las personas que leen sienten una sensación de bienestar. Por eso mucha gente usa la lectura como método para dormir, aprovechando este relax para meterse a la cama.

Las personas mayores, al estar jubiladas, ven reducidos los estímulo externos. La lectura puede cubrir este vacío. Así se evitan problemas como sobredimensionar las preocupaciones diarias al ocupar más espacio del que deben.

En resumen, leer es un ejercicio muy adecuado para mantener el cerebro en forma. Tiene muchas ventajas y además es entretenida. Eso sí, nunca es recomendable forzarse a uno mismo para leer libros que no le gustan. En ese caso, es mejor cambiar a otro que resulte más agradable.

2018-11-06T11:34:37+00:00

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