Ser senior y sufrir una circunstancia de dependencia puede convertirse en un problema cuando llega la Navidad. Sin embargo, resulta indispensable sobreponerse a los posibles impedimentos para hacer de estas fiestas una nueva forma de disfrutar de la vida.

 

Recomendaciones para vivir la Navidad de forma plena

 

Si tienes un familiar en una residencia, o si se está ya viviendo en una, resulta esencial no dejarse llevar por la tristeza o por el lógico recuerdo de los que ya no están. Resulta mucho más adecuado convivir con los que siguen aquí, participar de las fiestas de manera activa y proponer diversas actividades como las que desarrollamos a continuación.

 

Recordar la Navidad de la infancia

 

Es importante hacerlo desde un punto de vista optimista, haciendo especial hincapié en la inocencia, en aquel sabor peculiar de un dulce concreto o en los regalos que se recibían en la mañana del día 6 de enero. En lugar de preparar un monólogo, puede ser más entretenido instar a los más jóvenes de la familia a que hagan preguntas para entablar una interesante tertulia.

 

Preparar algún dulce típico

 

No es necesario hacer ningún esfuerzo, pero sí ir dando las directrices necesarias para que el resto de los familiares puedan prepararlo correctamente. Mientras se lleva a cabo el amasado, el horneado o el proceso culinario que toque siempre es positivo departir estas tareas con los familiares. Si esta actividad se hace con niños siempre se tornará más divertida y educativa.

 

Cantar algún villancico de cuando se era joven

 

Hasta mediados del siglo XX los villancicos eran el mejor reflejo de la tradición oral basándose, en muchos casos, en romances. Quizá se pueda recordar alguno de ellos para cantarlo mientras la familia escucha atentamente. La riqueza literaria de estos textos es, sin duda, su mejor aval para causar la sorpresa de los presentes.

 

Salir a pasear con la familia

 

Las luces en las calles, el ambiente, la música y el espíritu navideño forman un conjunto perfecto para ser experimentado en primera persona. Hasta el simple gesto de tomarse un café parece ser totalmente distinto durante estas fiestas. La ciudad de siempre se viste de gala para poder aprovechar el tiempo libre de forma más que recomendable.

 

Comprar los regalos

 

La Navidad es siempre ilusión. Aprovechar cualquier salida a la calle para comprar los regalos correspondientes para toda la familia siempre resulta interesante. Además, es posible quedar con distintos familiares lo que convierte cada encuentro en una dosis de magia y alegría.

 

Apostar por la comodidad

 

En casos de dependencia o enfermedad mental, lo más adecuado es mantener al máximo la comodidad de la persona mayor, pero siempre dándole todo el cariño que se merece. Preparar su comida favorita, hacerle partícipe de las actividades y cuidarle lo mejor posible son siempre opciones a tener muy en cuenta.

 

Como se ha podido comprobar, la Navidad no debe ser ni un problema, ni una fiesta triste. Se pueden volver a vivir unas fiestas inolvidables tanto si se está en casa con la familia, como si permanecemos en una residencia. No hay ningún motivo para dejar escapar la oportunidad de ser feliz.

 

Las ganas de vivir han de ser el denominador común para poder sacarle partido a cada día. Solo así es posible conseguir que se espere con alegría cada Navidad y con muchos planes a poner en práctica. 

 

Ser senior nunca ha de ser sinónimo de tristeza, sino de experiencia y de haber vivido. Así, los consejos arriba mencionados pueden convertirse en las opciones más recomendables para extraer el máximo partido posible a los quince días más alegres del año. 

 

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